Situado en la desembocadura del Barranco de Las Angustias, el Puerto de Tazacorte es el corazón marítimo del municipio y uno de los lugares con más historia de toda La Palma.
Aquí, en 1492, desembarcó Alonso Fernández de Lugo durante la conquista de la isla, y siglos más tarde, desde este mismo punto, se exportaron el azúcar y el plátano que hicieron próspera a la Villa. Hoy, el puerto sigue siendo un espacio de encuentro entre tradición y modernidad, entre la vida marinera de siempre y el turismo que busca autenticidad.
El Muelle Viejo: historia viva del mar

El Muelle Viejo es el alma del puerto. Construido a finales del siglo XIX, fue durante décadas el punto de partida y llegada de las mercancías y de los pescadores. Su estructura de piedra y su entorno, aún conservado, evocan la esencia del antiguo Tazacorte: redes extendidas, barcas de colores y el rumor del Atlántico golpeando suavemente el malecón.
Hoy, el Muelle Viejo es un lugar perfecto para pasear, pescar o simplemente observar el horizonte. Desde aquí se obtienen algunas de las vistas más icónicas del municipio, con los acantilados del barranco a un lado y la línea negra de arena volcánica al otro.
Al caer la tarde, es habitual ver a vecinos y visitantes reunidos para contemplar una de las puestas de sol más bellas de La Palma, cuando el sol se funde con el mar en tonos naranjas y violetas.
El Muelle Deportivo: el nuevo corazón del puerto
A pocos metros del muelle original se extiende el Muelle Deportivo y Pesquero, símbolo del Tazacorte moderno. Este espacio combina la actividad pesquera tradicional con un puerto deportivo completamente equipado, donde atracan embarcaciones de recreo, yates y barcos de excursiones marítimas.
Desde aquí parten las rutas de avistamiento de cetáceos y excursiones costeras, que permiten descubrir desde el mar la belleza de la costa oeste de La Palma: la Cueva Bonita, el Porís de Candelaria o las recientes coladas del volcán.
La marina cuenta con zona de paseo, terrazas y miradores, y su ambiente relajado invita a disfrutar de una comida al aire libre o de una copa al anochecer, con el sonido de las olas de fondo.
¿Qué hacer en el Puerto de Tazacorte?
- Pasear por el Muelle Viejo y disfrutar de las vistas al Atlántico.
- Probar el pescado fresco en los restaurantes frente al mar.
- Hacer una excursión en barco para ver delfines y ballenas.
- Vivir la procesión marítima de la Virgen del Carmen, una de las fiestas más esperadas del año.
- Ver la puesta de sol, considerada una de las más espectaculares de Canarias.